A vueltas con el retrato étnico
Pasan años sin que alguien se ofrezca a posar para estos retratos que, aun así, tienen mucho éxito (de tarde en tarde…) En enero del 2022 esta señorita se entusiasmó con el asunto y me dejé las pestañas para mejorar mis anteriores pinitos en esta técnica, que he ido depurando de ocasión en ocasión. Ahora, una imagen como está, aparte de la sesión fotográfica, me lleva casi tres horas de trabajo en el ordenador ya que, además de eliminar el fondo, dibujo todos los tatuajes con el lazo poligonal de Photoshop para adaptarlo, de la forma más realista que sé, a la anatomía del sujeto. Por primera vez, he hecho tomas de cuerpo entero y eso da más faena que las anteriores, que eran solo de cintura para arriba. También es la primera vez que integro elementos sacados de fotos de Internet, como - en este caso - la punta de lanza de hueso. El resto del atrezzo es real (lo confeccioné yo, décadas atrás, para otros propósitos). No hay luces artificiales ni flash; solo usé la luz que entraba por la ventana del comedor y una plancha de foam blanco para rebotarla desde la derecha. Lo demás, es edición. A ese respecto notaréis que añado un toque de falso HDR para resaltar volúmenes y texturas.
A lo largo de las próximas dos semanas, subiré otras tres estampas desta guisa.
Cámara: NIKON D500 con objetivo Nikon 18-105 mms. f; 3.5 - 5.6, trípode, cable y espejo arriba.
Exposición (v) : 1/3 de segundo, Abertura (f) : 9 iso 100.
Txema Bacaicoa (Colectivo IS)