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Este enorme sapo (Epidalea o Bufo calamita) parecía condenado a morir ahogado en la piscina, como otros que he sacado, ya cadáveres, este otoño-invierno. Nadaba frenéticamente contra sus límites, pero no hallaba ni borde ni escalera ni descanso. Así que lo saqué con el cazamariposas y lo dispuse sobre una piedra del padrón de la huerta, al sol. Me dejó que le fotografiara, aunque estaba bien vivo. Tal vez en agradecimiento a mis cuidados, posó sin hacerme ascos; y enseguida se escondió debajo de una gran losa... Distraje a los gatos para que no le ganaran la pista...

--- Cámara:OLYMPUS IMAGING CORP. Modelo:uD600,S600 Iso:64 Exposición (v):1/500 segundos Apertura (f):5.2 ---

José Biedma López

En fotored desde 15/03/2012

Ficha personal
  • hace 8 años
    Alberto Arcos Hurtado
    Te ha salido una bonita macro, tal vez solo hubiera dejado solo el ojo en color (la zona superior no). Ese ojo ha quedado espléndido! Los gatos se quedarían triste de no poder jugar con su nuevo amigo. Saludos!
  • hace 8 años
    Salvador Solé Soriano
    Fascinante ese ojo que destaca tanto sobre el resto desaturado; un acercamiento inusual que se explica por la peripecia del bicho y tu intervención que, para él, hubo de ser poco menos que divina (por lo providencial e inexplicable).
  • hace 8 años
    Luis Ruiz
    Hola Jose. Es buena idea eso de desaturar el color del sapo y recuperar el color en la zona ocular; excepto en algunos ejemplares especialmente coloridos, los bufos calamita suelen presentar una coloración bastante discreta y apagada, aunque el amarillo limón del ojo compensa con creces tanta humildad cromática. Por ponerle una falta, creo que la zona recuperada es demasiado nítida y precisa en los bordes; creo que hubiera sido más acertado (insisto: creo yo) el haber utilizado un pincel de bordes difusos. Pero vamos, que igual es que soy un poco maniático, je, je. Enhorabuena por la foto y un saludo.
  • hace 8 años
    José Biedma López
    Gracias por vuestros comentarios, Alberto, Salvador y Luis. Y que la entrada del año os sea propicia! Creo que el juego de los gatos hubiera tenido un final trágico. Pero todos los juegos de la vida lo tienen.