Abejaruco gorjirrojo
Merops bulocki solo se encuentra en una estrecha franja de países subsaharianos que van desde Senegambia hasta Etiopía. Como tantos abejarucos, no lo hallarás dentro del bosque pero sí en sus límites, sabana con pocos árboles, terreno arbustivo, arboledas ribereñas, terreno agrícola… Necesita taludes de tierra blanda, arcilla o arena compactada para hacer el nido. No es una especie migratoria y suele permanecer cerca de sus colonias todo el año. En Gambia se mueve estacionalmente a lo largo del río pero no más de un centenar de kilómetros.
De punta de pico a punta de cola mide 22 cm. En la foto puedes ver una parejita; macho y hembra son idénticos; solo se sabe que son una parejita porque están usando la misma “madriguera” sin disputarsela.
Come básicamente insectos voladores de todo tipo desde termitas aladas a abejas pasando por saltmontes, avispas, libélulas, mariposas, etc… Los captura en breves incursiones aéreas desde percha. Pero una pequeña proporción de abejarucos gorjirrojos pasan de cazar y se dedican a robarle las presas a sus esforzados vecinos de colonia; es el reducido tanto por ciento de delincuentes que puede soportar una comunidad.
Puesto que resulta localmente común y, además, está presente en varios parques con medidas de protección, la UICN lo clasifica como ”no amenazado”.
Foto captada en Wassu Quarry, Gambia.
Cámara Nikon D500 con objetivo Sigma 150-600 mm (Sport) f: 5.0 - 6.3. 1/640 de segundo, f:6.3 e iso 250. A pulso.